El próximo año, en el Día de la Misericordia —24 de septiembre de 2027 conmemoraremos…
Un Minuto de Misericordia
Esta página se actualizará semanalmente con breves oraciones y reflexiones que se pueden leer en aproximadamente un minuto y que se pueden incorporar fácilmente a los anuncios matutinos, las reuniones del cuerpo docente, las actividades en el aula, las liturgias u otras reuniones de la comunidad. Nuestra esperanza es ofrecer una manera sencilla de hacer una pausa, reflexionar y profundizar en nuestro compromiso compartido con los valores de la Misericordia que guían nuestro trabajo y nuestra misión.
La Obra de Nuestras Manos
Dios de ternura, como comunidad de la Misericordia, te pedimos tu bendición.
Te pedimos que la obra de nuestras manos sea siempre|
un signo de Misericordia entre tu pueblo.
Ayúdanos a tender la mano a los demás en momentos de sufrimiento y dolor.
Ayúdanos a dedicar nuestro tiempo y nuestros talentos a quienes lo necesitan.
Te pedimos que nuestras manos sean instrumentos de paz, que traigan Misericordia.
«Bienaventurados los que Practican Misericordia: Porque ellos Alcanzarán Misericordia»
… Pregunté: ¿Dónde están los misericordiosos?
Y los misericordiosos respondieron:
Nosotros somos los misericordiosos
y te escuchamos.
Estamos presentes en cada camino
dispuestos a sanar lo que hay que sanar.
La compasión es nuestra forma de vida
El perdón es nuestro pasatiempo
Lo ofrecemos incondicionalmente,
como el rocío sobre la hierba en verano,
como la lluvia sobre la tierra seca y sedienta…
Wiederkehr, Macrina. Seasons of Your Heart: Prayers and Reflections. New Jersey: Silver Burdett Ginn, 1979. Esta oración está incluida en A Reflection of God’s Mercy, Prayer Services, Liturgies and Resources for Mercy School Communities, Sandy Flaherty, 2019.
El Corazón de la Misericordia
Dios de Ternura y Compasión, Tú habitas en el corazón de la Misericordia. Nos has bendecido con Catalina McAuley, las Hermanas de la Misericordia y todos aquellos en nuestra historia que han reflejado para nosotros la luz de tu Misericordia. Que el ejemplo de quienes nos precedieron infunda en nosotros un espíritu de hospitalidad y acogida. Que la tradición de la Misericordia y su preocupación por los pobres despierte en nosotros compasión hacia los menos afortunados. Que la tradición de la Misericordia nos desafíe a acercarnos con amor a todos aquellos con quienes nos encontremos. Te lo pedimos por medio de tu Hijo, Jesucristo, nuestro Señor. Amén
Una mujer de fe y entrega
Dios misericordioso,
fuente de bondad,
Nos revelas en Catalina McAuley
una mujer de fe y entrega.
Enséñanos, te rogamos, a:
Abrazar su amor por todo el mundo,
Su compasión por los empobrecidos.
Su compromiso con en el poder de la educación.
Su capacidad para inspirar a los demás.
Su valentía al defender la
dignidad de todas las personas.
Que nosotros, al igual que Catalina McAuley,
usemos nuestros dones para hacer presente tu amor en
nuestras vidas, en nuestro lugar de trabajo (escuela) y en nuestras
comunidades. Amén.
Ser Como Lámparas Brillantes, página 65.
Oración de Catalina Pidiendo Consejo
Ven, oh Espíritu vivificador, y transfórmanos. Aviva en nosotros la llama del amor que es tu don. Danos sabiduría para ver como tú ves. Danos entendimiento para escuchar como tú escuchas. Danos valentía y fortaleza para recorrer el camino de la justicia y la integridad. Enciende en nosotros el asombro y la admiración, para que tengamos un espíritu agradecido. Tú que habitas en nosotros y oras sin cesar, llénanos de amor y devoción. Santa Sabiduría, guíanos en las decisiones que debemos tomar. Danos corazones con discernimiento para elegir lo bueno, conforme a tu voluntad. Dios amoroso y misericordioso, lleva a término en nosotros la obra que has comenzado. Amén.
Fuente: Libro, Orando en el espíritu de Catalina McAuley: una Colección de Oraciones escritas o recopiladas por las Hermanas de la Misericordia de las Américas.
Oración por la Unidad y la Caridad
Concédenos paz y armonía, oh Dios, y ayúdanos siempre a preservar la unidad y la caridad en medio de nuestra diversidad, diferencias y dificultades. Que el sol nunca se ponga sobre nuestro enojo; más bien, que un espíritu de reconciliación habite entre nosotros. Que, a través de la experiencia de tu amor que perdona, recibamos la gracia tanto de perdonar a quienes nos han herido como de pedir perdón a quienes hemos ofendido. Acompáñanos en nuestro caminar, para que nuestros corazones estén siempre centrados en ti. Te lo pedimos por medio de Jesús, signo bondadoso de tu amor y perdón.
Fuente: Libro, Orando en el espíritu de Catalina McAuley: una Colección de Oraciones escritas o recopiladas por las Hermanas de la Misericordia de las Américas.

