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Donde Cada Joven Mujer Pertenece: Viviendo el Legado de Misericordia de Catalina McAuley

Traci Smith, Directora de Diversidad, Equidad, Inclusión y Pertenencia
Mercy High School, Farmington Hills, MI

Al concluir mi sexto año como Directora de Diversidad, Equidad, Inclusión y Pertenencia (DEIB) en la Escuela Secundaria de la Misericordia en Farmington Hills, Michigan, recuerdo a menudo las palabras de Catalina McAuley. Su visión no era abstracta ni sentimental; era sólida, urgente y profundamente afín a la dignidad humana. Cuando nuestro trabajo es complejo y las conversaciones difíciles, la claridad de Catalina me lleva de vuelta a lo que más importa: la dignidad humana.

Catherine nos recuerda: «Los pobres necesitan ayuda hoy, no la semana que viene». Necesitamos ese sentido de urgencia, especialmente en una comunidad escolar. Cuando un/a estudiante se siente ignorado/a, cuando se produce un daño o cuando surgen tensiones, no podemos permitirnos retrasar la atención. Ya sea facilitando reuniones restaurativas cuando surgen conflictos, escuchando las inquietudes de los/las estudiantes a través del Consejo de Relaciones Humanas (CRH) o apoyando a una familia que enfrenta un desafío, nos damos cuenta que la Misericordia es activa. Responde. Se acerca a las personas, no se aleja de ellas.

Ella animó también a sus hermanas a ser «lámparas brillantes, que iluminan a todo lo que nos rodea». Recuerdo esto durante los numerosos eventos culturales en la Misericordia – Farmington Hills: nuestra Asamblea del Mes de la Historia Negra; el Bazar Étnico, donde las estudiantes comparten su cultura a través de la danza, la música, el arte y la comida; y los muchos momentos en que las estudiantes comparten con orgullo sus historias y tradiciones a lo largo del año escolar. Estos eventos son más que celebraciones; son afirmaciones. Comunican a nuestros estudiantes y familias: Todos pertenecen aquí. Su historia importa. Una lámpara no decide quién es digno de la luz; simplemente brilla. Queremos que cada estudiante experimente esa luz en nuestras aulas, pasillos y espacios de liderazgo.

La sabiduría de Catalina también se basaba en el crecimiento. «Resuélvanse a ser buenas hoy, pero mejores mañana», escribió. Ese espíritu guía el desarrollo y la formación de nuestro personal. El trabajo en torno a la diversidad y la pertenencia requiere humildad. Nos exige escuchar atentamente, reflexionar con honestidad y fortalecer continuamente nuestra capacidad para crear entornos de aprendizaje inclusivos. No buscamos la perfección; nos comprometemos a progresar juntos.

En Misericordia-Farmington Hills, deseamos formar Mujeres que Marcan una Diferencia; es nuestro lema. Soy testiga de esa misión en acción cuando las estudiantes lideran en nuestra comunidad escolar y clubes, cuando alzan su voz valientemente en las asambleas, cuando eligen el diálogo en lugar de la división y cuando se defienden mutuamente. Marcar la diferencia no es siempre dramático. A menudo, comienza por reconocer a las que han sido excluidas y elegir ampliar el círculo. Queremos seguir ampliando el círculo de la Misericordia.

La Misericordia siempre ha sido más que un sentimiento; es algo que practicamos. También quiero reconocer que no es una práctica fácil. En muchos sentidos, vamos en contra de las normas culturales imperantes y podemos recibir críticas por haberlo hecho, tal como lo hizo Catalina en su época. Sin embargo, Catalina nos anima a «llevar, no arrastrar, nuestras cruces». Debemos practicar el no «cansarnos de hacer el bien» (Gálatas 6:9). Debemos confiar en Dios mientras avanzamos, viviendo y siendo Misericordia con una actitud positiva y llena de gracia. Catalina nos puso el listón muy alto, y también nuestro Dios.

Debemos ser Misericordia en nuestras políticas, en nuestra programación, en nuestras conversaciones restaurativas y en nuestras interacciones cotidianas; estamos invitadas a vivir el legado de Catalina. Cuando se protege la dignidad y se nutre la pertenencia, no estamos simplemente impulsando una iniciativa, sino que estamos profundizando nuestra identidad como comunidad de Misericordia y formando mujeres que llevarán ese espíritu al mundo. Estamos formando Mujeres que Marcan una Diferencia.

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